La vida entre acordes: “Don’t Censor Me” – Audio Adrenaline

Audio Adrenaline - Don't Censor me

Van a decir que me quedé atascada en los noventa, pero permítanme explicarles: Pienso llevar esta sección paso a paso y cada vez que digo: ok, hora de cambiar de década, me acuerdo de otro disco del que quiero contarles y esta vez le toca a una banda de la que seguramente hablaré varias veces en este espacio, Audio Adrenaline.

Pocas personas saben que antes de mi ya comentada obsesión con dc talk, conocí a Audio Adrenaline por casualidad: estaba en casa de una amiga escuchando “Can’t Take God Away” y me gustó tanto que le pedí prestado su disco.

“Don’t Censor Me” se lanzó en 1993 y es el segundo disco de estudio de Audio Adrenaline. Después de un ábum debut de mediano éxito (en el que Toby Mac fue productor y realizó la fusión rap/rock que tanto le había funcionado a dc talk), la banda no estaba a gusto con el resultado final, por lo que comenzaron a buscar un sonido más propio para este segundo material.


Sin duda, el trabajo que la banda realizó al lado de algunos de los productores y artistas más importantes de la época, dio fruto pues varias de las canciones de este material como “Big House”, “Rest Easy” y “We’re a Band” se convirtieron en clásicos de la banda.

Y aunque los integrantes de la agrupación han dicho que el disco “casi” define su sonido, a mi parecer, este disco realmente los presentó ante la audiencia y los convirtió en una de las bandas más importantes de la música cristiana contemporánea.

Foto grupal con Will (bajista) al frente

Entre las participaciones especiales con las que cuenta este material está la de Nicole C. Mullen, Jimmie Lee de The Imperials (uuuh si se acuerdan, ya están muy viejos), The Gotee Brothers (Toby Mac, Todd Collins y Joey Eliwood) y Eddie DeGarmo (productor y fundador de ForeFront Records). Sin embargo, el cameo más destacado de esta producción es el de Kevin Max Smith (dc talk) quien acompaña a la banda en “My World’s View”.

Elegir los temas que más me gustan del disco fue una tarea casi imposible para mi porque, aunque tenía mucho tiempo sin escucharlo, cada una de las canciones tiene valor sentimental para mi (me recuerdan mis épocas de forever alone en la secundaria)

Comenzaré con “Big House”, una canción en la que la banda habla sobre que todos estamos invitados a habitar en moradas celestiales, sin importar que condición tengamos en el mundo, si tenemos a Dios, estamos invitados a la “gran gran casa con mucho espacio, donde podremos jugar y correr”. Esta canción es una de la más recordadas de la banda y aparece en varias compilaciones de grandes éxitos.

“Don’t Censor Me”, el tema que le da nombre al disco, habla de la censura hacia los temas espirituales y al mismo tiempo la apertura a temas como la sexualidad en radio y televisión. Aquí la banda habla de su “misión” para ser escuchados a pesar de esto. “Can’t Take God Away” sigue la misma línea pero se refiere más a que aunque quieran silenciarte sobre tu fé, siempre podrás tener a Dios adentro.

Para aquellos que se mueren por ir a compartir el evangelio a las naciones está “AKA Public School”, una canción que explica que tal vez todavía no estás listo para ir a las naciones (estás en la escuela, eres muy joven, etc), pero eso no es un impedimento para que puedas hacer la diferencia y hablar de Jesús en tu escuela. A mi parecer una manera muy inteligente de enfrentar a quienes no quieren hacer nada porque “están esperando” irse a otro lado a hacerlo… ¡hay que empezar en casa!

“Soulmate” es una de las canciones que más me gusta aunque en realidad no sé muy bien porque, sin embargo mi favorita y la que me puso la piel de gallina ahora que la escuché fue “My World’s View”, en la que la banda (y Kevin Max) hacen una oración por poder ver a los demás como el los ve: “Quiero ver el mundo a través de los ojos de Jesús, pues mi visión no es tan clara”.

La mención honorífica es para. “We’re a Band”, que es algo así como la visión/misión de Audio Adrenaline y me parece que fue un tema que los acompañó durante toda su carrera. Y por último, una mención honorífica a Jesus & The California Kid, que es una mezcla rara de surf, rock y rap y me recordó (no se vayan a enojar) mucho a “By The Way” de Red Hot Chilli Peppers por los cambios “bruscos” en la estructura.

Para concluir los dejo con el video de “AKA Public School”, un video súper divertido en el que además ¡aparece dc talk!, no se puede ser más cristiano noventero que eso.

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