El Viento Sopla: You better get up ’cause we’re callin’ all church punks


This is a call for a truth rebellion
To all the people who hear, this is a call
To make a stand, throw your fists up in the air
make up your mind… now is the time
 

Estoy a punto de meterme en un problema. Es más, les recomiendo que no sigan leyendo, pues a continuación hablaré de algo que puede incomodar a muchos, enojar a otros y no faltará quien crea que ya les estoy predicando herejías.

Permítanme explicarles: hace unos días da vueltas en mi cabeza el tema de los rebeldes de la iglesia. Conozco muchos rebeldes de la iglesia, el típico que está harto de la misma y se va a vivir su vida como mejor le parece. Están los que no están conformes con lo que ven pero ahí están cada semana para ver a sus amigos o entrar a “comentar” sobre lo que no les gusta. También están los rebeldes que están dispuestos a ser una diferencia, una bomba que explote desde adentro… de ellos quiero hablarles.

Para diferenciar a esta clase de “rebeldes”, los vamos a renombrar como “revolucionarios”: ellos son como agentes secretos que se filtran en tu congregación y cuando menos te das cuenta, mueven una pieza que desencadena el efecto dominó del cambio. Los revolucionarios no pretenden ser mejores que tu o que yo, ellos simplemente se atienen al plan y esperan el momento perfecto para entrar en acción.

Los revolucionarios no están buscando el reconocimiento de nadie, no están buscando ir contra el sistema sino mejorarlo. Nunca vas a escuchar a un revolucionario criticando a los demás, más bien lo vas a ver proponiendo, creando, uniendo y sobre todo creciendo.

La diferencia de un revolucionario con los demás rebeldes es que su trabajo es mucho más difícil. Un revolucionario no puede darse el lujo de vivir una vida normal, al contrario, vive una vida conforme a la voluntad de Dios, una vida que va más allá de lo que el mundo puede ofrecerle… una vida en santidad.

Rebeldes vs. revolucionarios

1. Los rebeldes buscan satisfacer los deseos de la carne, los revolucionarios se apartan del pecado. Más allá de querer ser diferentes en la iglesia pareciéndose a los del mundo, los revolucionarios marcan el cambio, van contra la corriente y brillan en medio de la oscuridad [2 Corintios 7:1 (TLA)]
“Así que, amados puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”.

2. Los rebeldes tienen muchos argumentos sobre “la vida cristiana”, los revolucionarios viven de acuerdo a lo que les enseño Jesús. [Efesios 4:17-20 (TLA)]
“Ahora les pido, de parte del Señor Jesús, que ya no vivan como los que no conocen a Dios, pues ellos viven de acuerdo con sus tontas ideas. Son gente ignorante y terca que no entiende nada, y por eso no disfruta de la vida que Dios da. Han perdido la vergüenza, se han entregado totalmente a los vicios, y hacen toda clase de indecencias. ¡Pero esto no es lo que ustedes aprendieron acerca de Cristo!

3. Los rebeldes usan el evangelio cuando les conviene pero no quieren arrepentirse, los revolucionarios cambian completamente su manera de pensar para cada día ser más como Jesús [Efesios 4:21-24 (TLA)]
“Porque ustedes oyeron le mensaje acerca de él, y saben vivir como él manda, siguiendo la verdad que él enseñó. Por eso ya no vivan ni se condizcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como Él”.

4. Los rebeldes no quieren crecer y de paso detienen el crecimiento de los demás. Los revolucionarios buscan que tanto ellos como los demás puedan crecer en su relación con Dios. [Efesios 4:29-32 (TLA)]
“No digan malas palabras. Al contrario, digan siempre cosas buenas, que ayuden a los demás a crecer espiritualmente, pues eso es muy necesario. No hagan que se ponga triste el Espíritu Santo de Dios, que es como un sello de identidad que Dios puso en ustedes, para reconocerlos cuando llegue el día en que para simepre serán liberados del pecado”.

5. Los rebeldes generan división en la iglesia y se entretienen con juicios y chismes, los revolucionarios buscan unidad y restauración en el cuerpo [Efesios 4:31-32 (TLA)]
“Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal. Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo”.

Podríamos estar horas hablando de las diferencias entre rebeldes y revolucionarios, pero lo más importante es decidir de que lado estamos. ¿Estás dispuesto a vivir un evangelio que no te conviene? ¿Tienes la valentía de decir NO a las tentaciones y los deseos de la carne para poder vivir en santidad?

¿Estás listo para la verdadera revolución?, Entonces ¡vivamos como revolucionarios!

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